Sentadilla isométrico

1. Ajusta: Busca una pared libre y plana. Apoya toda la espalda en ella. Separa los pies unos 30-40 cm hacia adelante, al ancho de caderas o hombros.
2. Posición: Desliza el cuerpo hacia abajo hasta que las rodillas queden a 90°, como si estuvieras sentado en una silla invisible. Muslos paralelos al suelo, espalda totalmente apoyada, core activado y mirada al frente.
3. Sostén: Mantén la posición sin moverte. Respira de forma controlada. Las rodillas deben estar alineadas con los tobillos, sin sobrepasar la punta de los pies.
4. Resiste: Aguanta el tiempo indicado, manteniendo la tensión en cuádriceps y glúteos. Evita apoyar las manos sobre las piernas.
5. Finaliza: Al terminar el tiempo, empuja con los talones y desliza el cuerpo hacia arriba de forma controlada.
Clave: No arquees la espalda ni levantes los talones. Mantén la activación muscular y la respiración constante. Excelente para fortalecer cuádriceps y mejorar resistencia muscular.